Con frecuencia, las mujeres se enfrentan a “diversos estereotipos, prejuicios y estigmas relacionados con su condición de mujeres y la maternidad”.
Por Susana Dávila
Todas las mujeres tenemos derecho a elegir libremente si queremos o no tener hijos, sin embargo, aquellas que sí lo han decidido se ven presionadas indirectamente por sus empleadores a no hacerlo para mantener sus puestos de trabajo.
Se les presiona en los centros de trabajos para que no tengan más hijos, porque desde la perspectiva del empleador esto significa estar perdiendo jornadas laborales y pidiendo permisos constantemente.
Inclusive, es bien sabido en vox populi, que uno de los factores a tomar en cuenta, por los empleadores para nuevas contrataciones, es “evitar que sea una mujer”, sobre todo en aquellos trabajos que implique viajes constantes a los de Departamentos. Esto es discriminación laboral. Asimismo, debes saber que no te pueden pedir una pueda de embarazo para aplicar a algún puesto.
Muchas mujeres que en estado de embarazo son relegadas de funciones o, por el contrario, se les asignan muchos más; o aquellas que son retiradas de su trabajo (despedidas) luego de haberse cumplido la licencia de maternidad.
Las mujeres somos capaces y trabajadoras, podemos ser madres y profesionales, a la vez. Se madre no es impedimento para salir adelante como profesional, madre, hermana o hija.
Si vos como mujer has decidido libremente ser madre y sos objeto de abusos de poder, en tu trabajo, existen buenas noticias. En Nicaragua las normas legales son pro vida, y no imponen un número límite de hijos e hijas que debes tener, a diferencia de países como China, por ejemplo, que tiene un control radical de natalidad y establece que cada pareja debe concebir un solo hijo, reduciendo así el crecimiento poblacional.
Responsabilidad compartida
En la pareja la responsabilidad paterna y materna es diferente por nuestra cultura patriarcal, a la mujer se le deja el mayor peso, generalmente quien abandona sus estudios son las mujeres. Cuando una joven queda embarazada, se le presentan mayores obstáculos, Es por ello que debemos luchar para que el hombre acepte su responsabilidad paterna en la pareja.
Es importante tener en cuenta que un país como el nuestro tener varios hijos no es tan beneficioso, hay que tener presente las condiciones económicas de ambos, y hay que reflexionar si somos capaces de brindarle a uno, dos o tres hijos sus necesidades básicas, amor, cariño y tiempo de calidad a nuestros hijos. Así como estar claras si le brindaremos estabilidad emocional y los cuidados necesarios para su desarrollo personal.
Es por ello, que aconsejo buscar información con tu médico de base sobre cuáles son las consecuencias de una esterilización permanente en las trompas de Falopio; además, valorar otras opciones para prevenir hijos no deseados.
No dejen en ningún momento que sea tu empleador de manera directa o indirecta quién deba presionarte para tomar una decisión de esta índole, por un estado de necesidad y el temor infundado. Pues en algunas ocasiones no es el empleador directamente que suele decirte “opérate ya tienes muchos hijos” o “puedes ser despedida si sigues teniendo más hijos, por los permisos pre y pos natal”, sino que siembra el miedo entre los mismos trabajadores, para que caigas en esta trampa.
Respeto si no quieres ser madre
Es necesario mencionar también que se debe respetar el derecho de las mujeres a poder de decidir ser madres o no. La sociedad juzga a aquellas que no desean tener más hijos o no ser madre. Ellas consideran que esto es una imposición de la sociedad, del sistema patriarcal, donde impone el rol de la mujer como progenitora, que fue creada solamente para concebir, y que el tener hijos no te hace mejor mujer.
Por otro lado, es un derecho humano, velar por el derecho a la libertad, lo cual conlleva a que seas libre de decidir si deseas tener o no una familia, eres libre decidir sobre el número de hijos que vas a tener, si te vas a reproducir, la elección de los métodos anticonceptivos a utilizar. Aunque este derecho puede entrar en choque con creencias, con credo religiosos, convencionalismos sociales, patrones socioculturales que orientan a la mujer cumplir con su función reproductora, en ser pro vida, etc.
Sólo vos podés decidir sobre tu vida sexual y tu familia, no dejes que se entrometan en estas decisiones. Si en tu trabajo te sentís presionada a no salir embarazada para mantener tu puesto, ¡Denúncialo! Necesitamos que en los centros de trabajo se lleven a cabo prácticas de igualdad laboral entre hombres y mujeres.